SE PARTE DE UNA EXPERIENCIA QUE CAMBIA VIDAS

DESTINOS

Ven servir con nosotros en estos increíbles destinos

Río de Janeiro – Petrópolis

Siendo la «cidade maravilhosa», Río de Janeiro siempre ha capturado la imaginación de brasileños y extranjeros. Con una unión simbiótica de naturaleza exótica y grandes áreas urbanas, Río de Janeiro ha estado luchando contra la pobreza durante un largo período de tiempo. El Cristo Redentor, el Pan de Azúcar y la playa de Copacabana son parte de una amplia lista de maravillas de la naturaleza y la modernidad. Nuestros viajes de misión se llevan a cabo tanto en Río como en la hermosa ciudad de Petrópolis, una ciudad más pequeña, a una hora de Río en carro. Petrópolis es más tranquila que Río y te ofrecerá a ti y a tu grupo una increíble experiencia de servicio a los demás.

Sao Paulo

Siendo la ciudad más grande de América Latina, São Paulo tiene todos los atractivos y desafíos de una gran ciudad. Aquí tendrás la oportunidad de trabajar con personas increíbles que ofrecen a los niños en situación de vulnerabilidad oportunidades para una educación mejor e integral, en las favelas de la ciudad. Una, dos o más semanas de interacción profunda con los niños y sus familias, trabajando junto a los brasileños, tanto jóvenes como adultos.

La selva amazónica

La mayor parte de toda la región amazónica y su selva tropical se encuentra dentro del territorio de Brasil. En este gran país, la región amazónica tiene una de las tasas más altas de pobreza y una gran cantidad de su gente vive por debajo del umbral de la pobreza. La riqueza de su naturaleza exótica y salvaje contrasta con los inmensos desafíos que enfrenta la región amazónica en la actualidad. Después de cruzar ríos y caminar por senderos impresionantes, tendrá la oportunidad de servir a los pueblos amazónicos en diferentes localidades.

Aparecida

Nadie creería que una ciudad tan pequeña albergaría una Basílica tan grande como la de Nuestra Señora Aparecida. Durante sus 300 años, los brasileños han hecho un tremendo esfuerzo para honrar a nuestra Santa Madre, y ahora el Santuario Nacional es uno de los más grandes del mundo y tiene un número récord de visitantes cada año. Sin embargo, su belleza radica en última instancia en la fe de su gente y en las innumerables formas en que expresan su devoción. El sendero de caminata te llevará a atravesar montañas, ríos, pequeños y hermosos pueblos, y dará un sentido palpable de aquello a lo que fueron creadas nuestras vidas: una peregrinación.